En este “Credo” que me dispongo a redactar depositaré las ideas y sentimientos que albergo en mi interior en este momento. La finalidad es solo ordenarlas y compartirlas. No deseo que todos piensen y sientan como yo, ni creo ser dueño de la verdad. Quizás algunas (o muchas) cambien con el tiempo, sean sustituidas por otras. Puede que estas otras sean versiones más completas y refinadas, o todo lo contrario. En cualquier caso da igual, mientras siga aprendiendo hasta el fin de mis días.
CREO
Creo que el sentido de la vida es la evolución.
Creo que el sentido de la existencia del ser humano es la evolución conciente.
Creo que la realidad en toda su complejidad excede a lo que podemos percibir con nuestros cinco sentidos.
Creo que la realidad en que vivimos es una creación de nuestra conciencia, y que puede ser modificada voluntariamente.
Creo que la esencia humana es inmaterial, trascendente e inmortal, también creo en la reencarnación. Y también que lo que aprendemos en una vida, queda guardado para la próxima, al igual que lo que falta aprender.
Creo que todo el universo es un gran ser vivo, una vasta red de energía, y que cada una de sus partes es un reflejo del todo. Que cada persona, ser y cosa es una manifestación diferente de la misma esencia (llámese Dios, Energia, Conciencia, Alá, Fuente, Ser, Naturaleza, etc.)
Creo que el potencial de la humanidad es ilimitado.
Creo que somos capaces de crear un mundo de paz, amor, unidad de toda la especie y con toda la tierra, sus criaturas y el universo, y una organización social global que fomente el crecimiento personal de cada uno de sus integrantes y la cooperación entre todas las personas.
Creo en la necesidad de conectarnos con la naturaleza, cuidarla y respetarla, como a todo ser vivo, y alinearnos con sus ciclos y necesidades para vivir en armonía.
Creo que es indispensable perdonar para crecer, a los otros y a uno mismo.
Creo que es igualmente indispensable aprender a amar incondicionalmente a todas las personas, seres y cosas.
Creo que para poder amar a todos, primero hay que amarse a uno mismo.
Creo que el amor y el perdón son las fuerzas más poderosas que tenemos para sanar el dolor y las heridas que causamos, y también para construir.
Creo que vivir sin amar no tiene sentido, y vivir sin perdonar es insoportable.
Creo que debemos aprender a vivir en el puro presente, en el “aquí y ahora” y despojarnos de nuestra limitada y utilitaria concepción del tiempo para poder trascender el plano de lo material y conectarnos con la esencia del ser. El pasado sin perdón y el futuro con miedo no nos permiten vivir el presente, y nos impiden ser felices.
Creo que todos cometemos errores en el camino de aprender. Pero si aprendemos de ellos y nos sirven para crecer, pasan a ser experiencia y por lo tanto valieron la pena. Perdonando mi pasado, aprendiendo en el presente y creando la realidad, no tengo por qué temer al futuro.
Creo que todas las religiones muestran distintos aspectos o fragmentos de lo esencial, “como la luz blanca que al pasar por un prisma se descompone en los siete colores del arco iris” (Gracias por tu sabiduría, Pablo Ciallela).
Creo que los santos, profetas y maestros ascendidos de todas las religiones son seres humanos comunes y corrientes que, habiendo aprendido a amar, a perdonar y a conectarse con el universo, compartieron su experiencia y sabiduría con el resto de la humanidad. Las escrituras sagradas de todas las religiones son un registro y una interpretación de los hechos de la vida de esas personas, y pueden contener enseñanzas solamente si estamos dispuestos a aprender.
Creo que debemos dejar ir los dogmas, que nos separan de nuestros hermanos y limitan nuestro crecimiento espiritual.
Creo que la verdadera espiritualidad no tiene religión, es la simple aspiración de ser uno con la esencia de la creación.
Creo que cualquier forma de conectarnos con la esencia del universo y cualquier medio para aprender a vivir con amor y perdón en el puro presente es valida, y que a cada persona le sentará mejor una u otra.
Creo que cada persona se encuentra en un punto determinado de su evolución, conciente o no, pasando exactamente por las situaciones de las que necesita aprender algo para crecer.
Creo que cada uno debe trabajar con uno mismo, perfeccionándose y aprendiendo, y dejar que cada persona siga su camino y haga su propia experiencia. No podemos obligar a otro a evolucionar, pues dejaría de ser “a conciencia”.
Creo que la intuición es la mejor guía que podemos tener, y que debemos aprender a seguirla. Las respuestas están en nuestro interior, hay que estar atento a cuales son las preguntas.
Creo que es necesario librarse del ego, el miedo y los apegos materiales y sentimentales para sentirse libre y liviano. La evolución conciente es una elección.
Creo que cada uno es responsable de si mismo, sus acciones, omisiones, pensamientos y sentimientos, por lo tanto es también responsable de los de toda la humanidad.
Creo que no hay enemigos en el camino de crecer. Las personas que nos hacen pasar por situaciones desagradables y nos provocan sufrimiento, son verdaderos maestros que nos permiten conocer los aspectos de nosotros mismos que debemos trabajar, y nos brindan oportunidades para ejercitar el perdón y el amor incondicional.
Creo que este camino es interminable, y que quizás no llegue nunca a destino, pero es un placer transitarlo, admirar el paisaje que voy recorriendo y compartirlo con los compañeros de ruta que encuentro en cada tramo. Es el proyecto más difícil que he emprendido, pero el que más satisfacciones me ha deparado apenas lo he comenzado a ejecutar.
Creo en esforzarme en cada paso para crecer, hacer de este proyecto mi prioridad, llevarlo a todos los aspectos de mi vida, mi mente, mis sentimientos, relaciones y actividades.
Creo en mirar a los ojos
Creo en abrazarse
Mimarse
Besarse
Hacer el Amor
Sonreir
Expresarse
Hacer arte
Agradecer
Compartir
Dar
Creo en vivir de la forma que yo elijo, ser una obra de arte en progreso.
Creo en mi libertad, voluntad y capacidad para crear un mundo mejor mejorándome a mi mismo.
Guillermo Pigni
Sol Entonado Amarillo
guillermopigni@hotmail.com
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